Un día me escribió Milagros Mocellini Vattay, la curadora del ciclo, para invitarnos a integrar Entre Líneas en “Al límite”. Fue una sorpresa, porque no lo habíamos presentado a ninguna convocatoria: nos buscó ella directamente, y eso se siente distinto.
El ciclo se hizo dentro de Corto circuito, en Areatec Fundación Cassará, el 29 de septiembre en el Edificio Cassará, sobre Avenida de Mayo. Reunió cinco cortometrajes cuyos protagonistas atraviesan momentos en los que algo, una espera, una decisión, un deseo, cambia la forma en que perciben su realidad. Ahí encaja bien Entre Líneas, que sigue a un actor en plena crisis creativa, atado a un pasado que nunca resolvió.
Yo no pude ir a la función, pero por suerte mis compañeros sí estuvieron en la sala, así que la película no se quedó sin acompañar. La experiencia de salir del ámbito universitario fue valorado por todos y los puso en practica para eventos futuros.
Gracias a Milagros por la invitación y por pensar la película en ese cruce con otras cuatro. Y Entre Líneas sigue su camino: ahora esta postulada para otros festivales, además, está seleccionada para el MAUDA en noviembre.


